El timple es el verdadero corazón de la música tradicional canaria. Este instrumento de cuerda, parecido al ukelele pero con cinco cuerdas, produce un sonido claro, alegre y muy rítmico que acompaña los bailes y los cantos en las fiestas locales. En Tenerife, forma parte de la vida cultural cotidiana: se escucha en los guachinches, durante las romerías o en los pequeños conciertos improvisados.
A diferencia de una guitarra clásica, el timple es más pequeño, con un cuerpo abombado (de ahí su mote cariñoso de camellito). Se toca frecuentemente rasguendo o punteando, y su afinación particular (G-C-E-A-D) le da ese brillo típico que hace bailar a todo el mundo. Símbolo fuerte de la identidad canaria, representa tanto la herencia española como la adaptación insular. Muchas familias tienen un timple en casa, y los artesanos locales continúan fabricándolos con maderas como el pino o el ébano.
- Cinco cuerdas (a veces cuatro en el norte de Tenerife): afinación estándar G-C-E-A-D.
- Origen: evolución de la guitarra barroca española introducida en Canarias entre los siglos XV y XIX.
- Tamaño: aproximadamente 60-65 cm de largo, más compacto que una guitarra clásica, muy fácil de transportar.
- Materiales: tabla en abeto o pino, cuerpo abombado, a menudo con incrustaciones simples.
- Papel cultural: instrumento principal de la música folclórica canaria (isa, folía, malagueña…).
- Artesanos renombrados: fabricación tradicional principalmente en Lanzarote, pero hay buenos lutiers en Tenerife.
- Precio: un timple básico cuesta entre 80 y 150 €; un modelo artesanal de calidad sube a 250-450 €.
En el siglo XX, el instrumento era considerado una "herramienta de campesinos" y corría riesgo de desaparecer. Tres figuras cambiaron las cosas:
- Totoyo Millán: virtuoso fundador del renacimiento folclórico
- Benito Cabrera: concertista que tocó con orquestas sinfónicas europeas, otorgando al timple sus credenciales académicas
- Los Sabandeños: grupo emblemático que popularizó el repertorio tradicional canario
- Dónde escucharlo: guachinches del valle de La Orotava, fiestas patronales de los pueblos del norte, o el Festival Internacional del Timple en Teguise, Lanzarote (normalmente en enero).
- Dónde comprarlo: tiendas de artesanía en Puerto de la Cruz, Santa Cruz o mercados como el de Los Cristianos.
- Aprender a tocar: cursos cortos ofrecidos por asociaciones culturales o profesores locales (entre 25-40 € la hora).
- Mejor época: todo el año, pero especialmente durante las fiestas locales (julio-agosto y diciembre-enero).
- Con quién: perfecto en familia o entre amigos. Los canarios son muy abiertos e incluso te invitarán a palmotear.
¿El timple es realmente como un ukelele?
No exactamente. Se le parece por su tamaño y facilidad de manejo, pero tiene cinco cuerdas en lugar de cuatro y un cuerpo muy abombado que amplifica el sonido de forma más redondeada. La técnica es diferente: a menudo se usan las uñas o una púa fina. Las cuatro cuerdas comunes permiten hacer los primeros acordes rápidamente si ya tocas ukelele, pero la quinta cuerda realmente cambia el color musical. Es una excelente puerta de entrada a la música tradicional canaria.
¿Se puede llevar un timple en avión sin problemas?
Sí, por supuesto. La mayoría de compañías aéreas aceptan el timple en equipaje de mano porque es pequeño y ligero (en un estuche rígido o blando reforzado). En el aeropuerto de Tenerife Sur o Norte, no hay problema especial declarado. Muchos turistas franceses, belgas y suizos se lo llevan cada año. Si lo compras en el lugar, pide un certificado de artesanía si es posible, a veces facilita el paso por aduanas, aunque no sea obligatorio para un instrumento tradicional.
- La Orotava: ciudad histórica llena de guachinches donde a menudo se toca el timple.
- Icod de los Vinos: visita del Drago Milenario + paseo por el centro con ambiente musical local.
- Romerías y fiestas de pueblo en el norte: la ocasión perfecta para ver el timple en acción en su contexto más auténtico.
