Entre Los Gigantes y Costa Adeje, un cañón submarino se sumerge a 2 000 metros de profundidad. En este corredor de agua cálida, 300 a 400 globicéfalos tropicales viven todo el año. No son visitantes de paso, son residentes. Están allí en enero como en agosto, en grupos familiares de 10 a 30 individuos, a menudo acompañados de grandes delfines. La tasa de encuentro supera el 90%. El canal entre Tenerife y La Gomera es uno de los sitios de observación de cetáceos más fiables de Europa, a 20 minutos de barco desde Los Cristianos.
Los globicéfalos (calderones en español, pilot whales en inglés) son las estrellas: negros relucientes, 4 a 6 metros, frente abombado característico. Nadan lentamente en la superficie, resopla, se sumergen. Los grandes delfines (delfines mulares) saltan fuera del agua, surfean la proa de los barcos, se sacuden con sus crías. De febrero a mayo, las ballenas de pico de Blainville y los rorcuales tropicales pasan en migración. Los delfines moteados del Atlántico aparecen en verano por centenas. Con suerte (rara pero documentada cada año): cachalotes, orcas, e incluso ballenas azules.
Dos puertos de salida: Los Cristianos y Puerto Colón (Costa Adeje). Salidas de 2h (estándar, observación únicamente) o 4-5h (con parada de baño y snorkel). Precio: 25-40€ para 2h, 50-70€ para el día. El criterio nº1: el tamaño del barco. Los grandes catamaranes (60-80 personas, música, bar, ambiente de club) ahuyentan a los cetáceos y la experiencia es mediocre. Privilegie las pequeñas embarcaciones (12-20 plazas) con un guía biólogo a bordo. Busque el sello "Barco Azul" (bandera azul), certifica el respeto de las distancias de aproximación y de los protocolos de observación.
La mañana (10h-12h) ofrece el mar más tranquilo y la mejor luz para las fotos. Hacia las 13h, el viento térmico cobra fuerza, el oleaje sube, la observación se vuelve difícil, y su estómago también. Tome un antiemético 30 minutos antes del embarque si es sensible, incluso con mar tranquilo, 2h de balanceo eso trabaja. Los días de viento del noreste (alisios fuertes), las salidas a veces se cancelan, compruebe la víspera.
Tenerife aplica una regulación estricta desde 2000: prohibición de nadar con los cetáceos, distancia mínima de 60 metros, aproximación lateral únicamente (nunca de frente), velocidad reducida, máximo 30 minutos de observación por grupo de animales. Los operadores serios apagan el motor en la aproximación y hablan en voz baja. Si el barco se lanza sobre los delfines, pone música a todo volumen o pasa a menos de 30 metros, llame al 112 o a la Policía Marítima. Estas prácticas están sancionadas y degradan un sitio único.
Para una guía completa (puertos de salida, mejores compañías, temporada de ballenas), consulte nuestra guía observación de delfines en Los Gigantes.
