Un edificio de cristal en medio de Icod de los Vinos. Empujas la puerta y entras en una selva tropical en miniatura: 30°C, 80% de humedad, música suave, y 800 mariposas de 150 especies que vuelan libremente alrededor tuyo. Morpho azules de Costa Rica, Hibiscus de Asia del Sudeste con alas transparentes, Atlas gigantes de 30 cm de envergadura. Abierto desde junio de 1997, el Mariposario del Drago es el primer centro dedicado a las mariposas de España — y sigue siendo uno de los mejores.
El jardín es pequeño — se recorre en 10 minutos si caminas rápido. Pero sería perderse todo lo importante. La idea es ralentizar, detenerse, dejar que las mariposas se acerquen. Viste ropa de colores (sobre todo rojo y amarillo) y se posarán en ti — los niños se convierten en estatuas por primera vez en sus vidas. El laboratorio de cría, visible a través de un cristal, muestra las crisálidas en diferentes estadios de desarrollo. Las crisálidas llegan de Filipinas, Malasia, Costa Rica, Belice y Kenia, criadas en cautividad (nunca capturadas en la naturaleza). Con suerte, presenciarás el nacimiento de una mariposa — primer vuelo, alas aún húmedas, ante tus ojos.
