Tenerife no es Hawaii. Pero para Europa, es lo más parecido: olas durante todo el año, agua a 20-24 °C y un viento alisio del noreste que convierte a El Médano en la capital europea del kitesurf. El sur ofrece descansos regulares para principiantes. El norte, poderosas olas de arrecife para los experimentados. Y en el medio, suficiente diversidad para que cada surfista encuentre su lugar, desde el pausado longboarder hasta el competitivo kiter.
Principiantes: Playa de Las Américas (Las Palmeras) tiene un beach break regular y escuelas de surf cada 50 metros. Cuente entre 35 y 45 euros para un curso de 2 horas con material. El Médano también funciona cuando amaina el viento (raro). Intermedios: Playa del Socorro (Los Realejos) es el lugar más consistente en el norte: derecha e izquierda sobre fondo de arena, funciona bien con un oleaje del noroeste. Punta Blanca (cerca de Las Américas) ofrece una derecha larga y limpia. Confirmado: La Izquierda de El Roque (Bajamar) es el lugar de arrecife más respetado de la isla: hueco dejado en el fondo de la roca, premisas territoriales, se recomienda casco. Almáciga (Anaga) ofrece olas de primer nivel cuando el swell llega del norte, en un entorno salvaje.
El Médano es el punto de viento de Tenerife. Los vientos alisios soplan 300 días al año, entre 15 y 30 nudos, con una regularidad que los kiters de todo el mundo envidian. Playa de la Tejita y Playa de El Cabezo son los dos lugares principales: Tejita para principiantes (agua plana en el lado este), Cabezo para expertos (olas y saltos). Una decena de escuelas de kitesurf y windsurf se alinean en el paseo marítimo: clases de 3 horas desde 100 €, alquiler de material entre 60 y 80 €/día. Temporada alta de viento: de junio a septiembre. En invierno el viento es más irregular pero el oleaje lo compensa.
