Tenerife sin coche, es posible. Tenerife con coche, es otra isla. Las guaguas (autobús) cubren los ejes principales, pero para Masca al atardecer, las calas perdidas del nordeste, o la carretera del Teide por Vilaflor al amanecer — necesitas un volante. La buena noticia: los precios están entre los más bajos de Europa. Cuenta con 15-25€/día fuera de temporada para un utilitario, a menudo menos que un Uber entre el aeropuerto y tu hotel.
Los dos aeropuertos (Tenerife Sur para el sur turístico, Tenerife Norte para el norte auténtico) concentran todos los mostradores. Los locales dominan: Cicar (canario, el más fiable, flota reciente), Autoreisen (buena relación calidad-precio), y TopCar (omnipresente pero servicio variable). Los internacionales — Europcar, Hertz, Sixt — cobran 30-50% más sin ventaja real en una isla de 80 km de largo. Evita los alquiladores ultra-descuento sin oficina física: los gastos ocultos (limpieza, gasolina, arañazos) se disparan al final. El truco: reserva en línea 2-3 semanas antes, especialmente en julio-agosto y Navidad. Los precios en el lugar siempre son más caros.
La TF-1 (autopista sur) y la TF-5 (autopista norte) son gratuitas, bien mantenidas y rápidas. Es entre las dos donde se complica. La TF-436 hacia Masca es famosa: curvas cerradas, sin barandilla, y autobuses turísticos que vienen de frente. No es peligroso con un utilitario y un poco de sangre fría — pero los autocaravanas sufren. La TF-21 desde Vilaflor hacia el Teide es la carretera más bonita de la isla: pinar, desierto volcánico, vista a La Gomera, todo eso en 30 minutos. Las carreteras de Anaga (TF-12, TF-134) son estrechas y brumosas pero espectaculares. El precio del combustible sigue siendo variable pero a menudo inferior al de la Francia continental. Atención: las gasolineras en los pequeños pueblos cierran el domingo.