Puerto de la Cruz recibe turistas desde el siglo XIX — las primeras villas inglesas se construyeron en 1880, mucho antes de que el sur de la isla fuera asfaltado. El casco antiguo salió intacto: el viejo puerto adoquinado, un jardín botánico de 1788 y una Playa Jardín de arena negra diseñada por César Manrique. Uno de los pocos destinos donde los residentes siguen viviendo como antes de los hoteles.
Infórmate antes de ir: El mar del norte es más frío y agitado que el del sur. Las piscinas naturales de roca volcánica (Lago Martiánez) lo compensan con creces.
Plaza del Charco — El corazón palpitante de la ciudad. Terrazas de café bajo los laureles, mercado el domingo por la mañana, animación nocturna. Llegada a las 6 p.m. para tomar un aperitivo con los lugareños: mojitos por 4 €.
Jardín Botánico (Jardín de Aclimatación) — Creado en 1788, uno de los jardines botánicos más antiguos de España. El ficus gigante de la entrada tiene más de 200 años. Entrada 3 euros, cerrado el lunes.
Lago Martiánez — Complejo de piscinas de agua de mar diseñado por César Manrique. Espectacular arquitectura y vegetación. Entrada 5€, ideal para días de mar agitado.
Playa Jardín — Playa volcánica de arena negra diseñada por Manrique. Menos concurridas que las playas del sur, jardines tropicales de libre acceso.
Casco Antiguo (Casco Histórico) — Balcones de madera típicos canarios, casas coloridas. Calle Blanco y Calle Santo Domingo para hacer a pie.
Guachiches locales — Pregunte a los lugareños: sin señales, entrada discreta, comida casera por 8-12 €. Busca las alturas de La Vera.
Mercado Municipal — Frutas tropicales locales, quesos canarios, mojo rojo de la casa. Abierto sólo por la mañana, cerrado el domingo por la tarde.
Casa del Vino (20 min en coche) — Cata de vinos canarios con vistas al Teide. Gratis para la degustación básica.
